martes, 16 de septiembre de 2008

Ensayo #5: La película: La Sociedad de los Poetas Muertos

Uno de los principales problemas de la actual educación es que se preocupa mucho por proporcionar información y conocimientos a los estudiantes y no por su formación como personas y futuros ciudadanos. La labor del maestro (al menos del de primaria) debe centrarse no solo en ser una fuente reveladora, sino también educadora: entendiéndose la última como con la capacidad de enseñar acerca de la vida.

Este es al parecer el objetivo del maestro John Keating (uno de los protagonistas de la película) al impartir sus lecciones. Este profesor se plantea un gran reto al laborar en la Academia Welton cuyos pilares son valores como la tradición, la disciplina, el honor y la excelencia, haciendo un especial énfasis en la tradición que no permite romper esquemas de enseñanza que proporcionarían un mejor desempeño de los estudiantes.

Este filme nos expone una serie de conflictos dentro de los que destaca el de Neil quien quiere ser actor y su padre como muchos en la actualidad no se lo permite, ya que quiere ver sus sueños realizados en él y le impone un estilo de vida, sin tomar en cuentas los anhelos e intereses de su hijo.

La Academia Welton encuentra similitudes con nuestros centros educativos al promocionar un ambiente de estricta disciplina, rigidez y exigencia, dejando por fuera la libertad de expresión de los estudiantes, tal caso se evidencia en el hecho de que casi no se fomenta en las escuelas y colegios la música, la pintura, la poesía, el teatro, entre otros artes.

Todo el sistema educativo se mueve bajo un tradicionalismo que hasta guía a los educandos en su manera de pensar y acostumbrados a estos regímenes y por miedo a la sociedad no hacen intento de salir de esa cápsula.

Empero, esta obra no solo denuncia lo ordinario de la técnica educativa sino que al mismo tiempo plantea una crítica hacia las formas de tratamiento de los padres hacia sus hijos, que en muchas ocasiones los transforma en individuos tímidos e inseguros, incapaces de enfrentar las dificultades de la vida.

Keating con su frase Carpe Diem intenta hacer entender a sus discípulos y a todos los espectadores la importancia de aprovechar el tiempo y de hacer volar sus pensamientos, lo valioso que es seguir los ideales. Plantea sus pensamientos liberales al exponer sus ideas acerca de la poesía, al expresar que está no tiene un método de creación (cuando hace quitar a los estudiantes la introducción del libro) sino que solo se expresa lo que se siente libremente.

Al observar el desarrollo de las vidas de los cuatro jóvenes protagonistas se puede distinguir como estos al encontrar su libertad en las reuniones de la sociedad de los poetas muertos comienzan a cambiar sus actitudes, a atreverse y mostrar lo que realmente son y lo que piensan, esto porque no se sienten juzgados. Aquí mismo se nos revela otra lección importante de considerar y es que la opresión genera pérdida de identidad.

Quizás una de las críticas más frecuentes hacia esta película sea la del suicidio de Neil, sin embargo analizándolo desde un punto de vista objetivo se puede interpretar este suicido como una salida ante una vida de represión y como el único modo que encuentra este joven para hacer reaccionar a los demás.

De esta cautivante obra se pueden rescatar varios mensajes valiosos, sin embargo uno de los que considero más importante es la necesidad de una ampliación de pensamiento, ya que está nos ayudará a comprender muchas cosas sobre el diario vivir y a la misma vez a tolerar a aquellos con los que convivimos.

Quisiera finalizar con un escrito que refresco mi vida, de uno de los poetas mencionados en la película:

VIVIR de la Sociedad de los poetas muertos. Por Walt Whitman
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra
propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye. "Emito mis alaridos por los techos de este mundo", dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a tí sin que la vivas ....
Vive con intensidad tu vida y no dejes nunca de soñar...

Elízabeth Guerrero Barrantes